sábado, 2 de agosto de 2014

Wu Zetian




Wu Zetian es la única emperatriz que ha tenido China, y es recordada como una persona temible, que nunca dudó en asesinar por el bien de su pueblo o el suyo propio. Gracias a ella se produjo la mayor expansión del territorio del imperio chino. Se le atribuye ser una mujer sin corazón, brutal y sexualmente depravada. Incluso se sabe que llegó a matar a su propia hija en pro de su carrera política. Cada día ordenó torturas, ejecuciones, suicidios forzados e incluso asesinatos de familia, enemigos o ciudadanos en general. Murió de muerte natural a los 81 años, sin dejar el trono.

Adolfo Federico de Suecia




Rey de Suecia desde 1751 hasta 1771, se dice que tenía un apetito voraz, y eso fue lo que le llevó a la tumba: su última cena se basó en langosta, caviar, chucrut, champán y un suculento postre de semla con leche. Repitió el postre 14 veces. No pudo acabar vivo la digestión.

jueves, 19 de junio de 2014

20 Junio 1819





Arriba al puerto de Liverpool (Reino Unido), tras 25 días de navegación, el buque "Savannah", primer barco de vapor con ruedas de paletas que cruza el Océano Atlántico. El buque ha partido de Savannah (Georgia, EE.UU.) el 24 del mes pasado. Las calderas de vapor sólo pueden funcionar durante dos horas seguidas, y luego tienen que descansar, por lo que la nave cuenta, además, con completo conjunto de velas.







LA FIESTA DEL CORPUS CHRISTI NACIÓ POR LA RISA DE UNA MUJER?


La Fiesta del Corpus es una de las principales celebraciones de la liturgia católica.
Su origen y desarrollo -en el que se entreveran tradiciones cristianas con otras paganas o de origen incierto- supuso una contestación a las dudas y disputas surgidas de forma crónica, desde los orígenes del cristianismo, acerca de la ceremonia eucarística y el llamado misterio de la Transubstanciación.

Aunque la implantación de la festividad es tardía, quizá pueda atribuirse el origen del culto al Corpus Christi a una carcajada: la que se le escapó a una mujer en el momento en que Gregorio Magno, que fue papa en el siglo VI, consagraba en el altar.
Verosimilitud del misterio eucarístico

La mujer no pudo contener la risa al ver que se denominaba Cuerpo de Cristo al pan que ella misma había horneado por la mañana; el prodigio consiguiente sirvió de escarmiento a la burlona y sancionó a ojos de los presentes, y de aquellos que luego divulgaron este episodio, la verosimilitud del misterio eucarístico.
Numerosos teólogos dudaron desde la Alta Edad Media de la literalidad de la Transubstanciación, la conversión real de la harina amalgamada con agua en el Cuerpo de Jesús, y defendieron que la comunión era, simplemente, una evocación simbólica del ritual iniciado por Cristo durante la Última Cena.

lunes, 5 de noviembre de 2012

El artista que trabajaba con el culo

Joseph Pujol, alias le Pétomane (el pedómano), fue un humorista francés que utilizó el culo como herramienta de trabajo. Desde muy pequeño ya se veía que su futuro estaría vinculado al mundo del espectáculo, era el encargado de amenizar las fiestas cantando y bailando pero un accidente cambió su registro… durante un baño en el mar, cogió aire para sumergirse y sintió cómo las gélidas aguas se introducían por su ano. Asustado, salió rápidamente a la orilla y mientras corría hacia donde se encontraba su madre, se percató de que, ahora, el agua salía. Su madre lo llevó al médico pero éste no le diagnosticó ninguna enfermedad o malformación y le dijo que no debía preocuparse.

 Aquel incidente marcaría su vida… comprobó que, gracias al control abdominal, podía aspirar el agua a través del culo y, posteriormente, expulsarla proyectando un chorro de 4 o 5 metros. Cuando llegó a tener un control absoluto, probó con el aire y consiguió expulsarlo produciendo diferentes notas e incluso reproducir sencillas melodías. Tras el éxito cosechado durante cinco años (1887-1892) en Marsella con su espectáculo “Le Petomane“, dio el salto a París… al Moulin Rouge. Allí actuó durante 3 años, convirtiéndose en el artista mejor pagado de Francia (20.000 francos), con un espectáculo en el que interpretaba melodías, apagaba velas, imitaba sonidos, fumaba cigarrillos y como broche final se metía un tubo que conectaba con una ocarina y reproducía canciones populares. Cuando abandonó el Moulin Rouge, por problemas contractuales, abrió su propio teatro y estuvo actuando hasta la Primera Guerra Mundial.

 Después de su muerte, en 1945, la Escuela de Medicina de París ofreció 25.000 francos para poder inspeccionar el cuerpo de Pujol, pero la familia se negó.

 Hay algunas cosas en la vida que deben ser tratadas con respeto.

lunes, 29 de octubre de 2012

El mártir de Auschwitz

                                                                 Maximiliano Kolbe

 La noche del 30 de julio de 1941, en el último recuento del día, faltaba uno compañero del barracón de Franciszek. Sonaron todas las alarmas, los encerraron a todos y los alemanes comenzaron su búsqueda… Por un lado, nos alegrábamos de que alguien pudiese escapar de aquella condena pero, por otra lado, suponía la muerte de otros. A la mañana siguiente, sin haber conseguido capturar al huido, nos sacaron a los 2.000 recluidos en el barracón y nos tuvieron en posición de firmes durante todo el día bajo el sol abrasador. Por la noche, el coronel de las SS Kark Fritsch volvió a pasar lista para elegir a los 10 prisioneros que, como represalia, serían ajusticiados… Franciszek Gajowniczek estaba entre ellos. Cuando dijeron su nombre, dio un paso al frente y murmuró: Pobre esposa mía; pobres hijos míos. El compañero que tenía al lado, el prisionero nº 16.770 Maximiliano Kolbe, se adelantó y dijo: Coronel, soy un sacerdote católico polaco, estoy ya viejo. Querría ocupar el lugar de este hombre que tiene esposa e hijos. Al coronel no le hizo mucha gracia pero, al fin y al cabo, qué más daba matar a uno u otro. Para que la muerte fuese lenta y agónica, los encerraron para morir de hambre… Bruno Borgowiec, un polaco que fue asignado a prestar servicio en la celda donde fueron encerrados, contó antes de morir en 1947: El hombre encargado de vaciar los cubos de orina siempre los encontraba vacíos. La sed les condujo a beber el contenido. El padre Kolbe nunca pidió nada y en lugar de quejarse animaba a los otros diciendo que el fugitivo podría aparecer y todos sería liberados – efectivamente, apareció muerto en una letrina pero el coronel ya no quiso dar marcha atrás -. Uno de los guardias de las SS comentó: este sacerdote es realmente un gran hombre. Nunca he visto a nadie como él… Dos semanas pasaron de este modo. Uno tras otra morían, hasta que sólo quedó el padre Kolbe. Aquello se alargaba demasiado y decidieron ponerle fin: una inyección letal. Aquel sacerdote, hijo de alemán y polaca, fue, durante el tiempo que estuvo recluido, una pequeña luz de esperanza en un lugar de desesperación y muerte; igual que lo había sido para 3.000 refugiados polacos, entre los que se encontraban 2.000 judíos, cuando los escondió en un convento cerca de Varsovia tras regresar de Japón y la India donde fundó varios conventos. Treinta años después, cuando Franciszek Gajowniczek asistió a la beatificación de Maximiliano Kolbe, pronunció estas palabras: Sólo pude darle las gracias con la mirada. Yo estaba aturdido y no podía comprender lo que estaba pasando: Yo, el condenado, sigo viviendo y otra persona, voluntariamente, ofreció su vida por mí. ¿Es esto un sueño? [...] no tuve tiempo de decirle nada a Maximiliano Kolbe. Me salvé. Y se lo debo a él. La noticia se extendió rápidamente por todo el campamento. Fue la primera y la última vez que un incidente sucedido en toda la historia de Auschwitz. Durante mucho tiempo sentí remordimiento al pensar en Maximiliano por permitir que me salvase firmando su sentencia de muerte. Pero ahora, al reflexionar, comprendí que un hombre como él no podía hacer otra cosa. Tal vez pensó que como sacerdote su lugar estaba al lado de los condenados para ayudarles a mantener la esperanza [...]

El condenado al que se le conmutó la pena de muerte por no poderlo ejecutar

John H.G. Lee nació en Abbotskerswell, Devon (Inglaterra) y muy pronto dejó la escuela para ponerse a trabajar como sirviente de Emma Keyse, en la cercana aldea de Babbacombe. En 1879, abandonó la casa para enrolarse en la Royal Navy y, tras pasar unos años en la cárcel por robo, en 1884 regresó para volver a trabajar para Emma Keyse. La mañana del 15 de noviembre de 1884 aparecía el cuerpo de Emma Keyse con la garganta seccionada, tres heridas en la cabeza y parcialmente quemado. Como era de esperar, las sospechas cayeron en el servicio y, concretamente, en John Lee; ser el único hombre en la casa en el momento que se produjo el asesinato y tener una herida en el brazo fueron motivos suficientes para declararle culpable. El 23 de febrero de 1885, fue sentenciado a ser ahorcado en la prisión de Exeter. James Berry, el verdugo del penal, probó la trampa en el cadalso y verificó que todo funcionaba correctamente, pero en el momento de la ejecución el mecanismo falló… una, dos y tres veces. La ejecución fue aplazada y, posteriormente, el secretario de Interior, Sir William Harcourt, conmutó la pena de muerte por la cadena perpetua. Tras 22 años, y varias apelaciones, John Lee fue liberado. En aquel momento se perdió la pista de John Lee, aunque parece ser que pudo abandonar el país para trasladarse a EEUU donde continuó su vida en el anonimato. Se cree que John H.G. Lee murió el el 19 de marzo de 1945 en Milwaukee donde apareció una tumba con su nombre y año de nacimiento. Él fue “el hombre que no pudo ser ahorcado“.